Arte en cerámica que atraviesa siglos
Quien visita las iglesias y casonas coloniales de Salvador no puede dejar de notar los paneles de azulejos que decoran paredes, claustros y fachadas. Estos azulejos, importados de Portugal a lo largo de tres siglos, son mucho más que decoración — son documentos históricos pintados en cerámica.
Qué son los azulejos
La palabra "azulejo" viene del árabe "az-zulayj", que significa "piedra pulida". La técnica llegó a la Península Ibérica con los moros y fue perfeccionada por los portugueses a partir del siglo XV.
Los más comunes en Salvador son los de patrón azul y blanco, producidos en los siglos XVII y XVIII. También hay ejemplares policromados y paneles narrativos que cuentan historias religiosas e históricas.
Dónde encontrarlos en Salvador
- Igreja de São Francisco — paneles que retratan escenas de la vida de San Francisco
- Convento do Carmo — claustro con paneles narrativos del siglo XVIII
- Igreja de Nossa Senhora do Rosário dos Pretos — ejemplos de azulejería popular
Cachoeira y Santo Amaro
Las ciudades del Recôncavo también guardan tesoros en azulejo. En Cachoeira, la Igreja da Ordem Terceira do Carmo posee paneles excepcionales.
Arte para ser leída
En una época en que la mayoría de la población era analfabeta, los paneles narrativos funcionaban como "biblias visuales" — contaban historias sagradas por medio de imágenes que cualquier persona podía entender.
Conocer los azulejos de Salvador es aprender a leer un lenguaje visual que atraviesa siglos y continentes.