Roberto Pessoa
Defensa del patrimonio histórico y cultural de Salvador
Historia y Cultura

Defensa del patrimonio histórico y cultural de Salvador

14 de octubre de 2026patrimonio históricotombamentoIPHANturismo cultural

Defensa del patrimonio histórico y cultural de Salvador

Salvador no es solamente una ciudad de paisajes, playas y celebraciones. Sus iglesias, plazas, calles, casonas, tradiciones y formas de vivir cuentan la historia de Brasil y de la formación cultural de Bahía. Por eso, defender el patrimonio histórico y cultural de Salvador significa proteger una memoria que todavía está viva.

En el programa Metrópole Turismo, el historiador y guía de turismo Roberto Pessoa reflexiona sobre los desafíos de preservar el Centro Histórico, el Pelourinho y otros espacios importantes de la ciudad. Su mensaje es directo: el patrimonio debe ser utilizado, pero con responsabilidad, educación y respeto.

Un monumento no existe únicamente para ser fotografiado. Una plaza histórica no es un escenario sin límites. Cada evento, visita y actividad realizada en estos lugares debe considerar la fragilidad de sus edificios, la seguridad de los visitantes y la identidad de la comunidad que los habita.

Eventos, turismo y cuidado del Centro Histórico

Roberto Pessoa llama la atención sobre los impactos que pueden causar los grandes eventos en áreas históricas. La concentración de miles de personas, el exceso de residuos, los daños en paredes y fachadas, la falta de baños adecuados y los robos afectan tanto al patrimonio como a la experiencia de quienes visitan Salvador.

Esto no significa que el Centro Histórico deba permanecer vacío. Al contrario: los espacios históricos necesitan estar ocupados, recibir visitantes y formar parte de la vida cultural de la ciudad. Sin embargo, esa ocupación debe ser planificada.

Eventos de menor escala, conciertos de música instrumental, actividades educativas y presentaciones organizadas pueden contribuir a la revitalización de las áreas históricas sin ponerlas en riesgo. La diferencia está en la estructura, el control, la limpieza y el respeto por el entorno.

El turismo cultural también depende de esa responsabilidad. Cuando un visitante encuentra calles sucias, edificios deteriorados o un ambiente inseguro, la imagen de la ciudad se ve perjudicada. Preservar el patrimonio es, por lo tanto, una forma de cuidar la economía y el futuro de Salvador.

¿Qué significa el tombamento?

En Brasil, el tombamento es un mecanismo legal de protección del patrimonio. Puede aplicarse a edificios, conjuntos urbanos, paisajes y otros bienes materiales que poseen un valor histórico, artístico, arquitectónico o cultural.

La demolición de la antigua Iglesia de la Sé, en Salvador, se convirtió en uno de los episodios más simbólicos del debate sobre la preservación. La pérdida del templo provocó reacciones de intelectuales y defensores de la memoria nacional, entre ellos Rui Barbosa y otras figuras vinculadas a la protección de los monumentos brasileños.

A partir de debates como este, Brasil desarrolló instrumentos más sólidos para proteger su patrimonio. En 1937 se creó el IPHAN, institución responsable de identificar y preservar bienes de importancia nacional. En Bahía, el IPAC cumple un papel fundamental en la protección del patrimonio estatal.

El reconocimiento internacional funciona de otra manera. La Unesco incorpora determinados lugares y manifestaciones a sus listas de Patrimonio Mundial cuando poseen un valor excepcional para toda la humanidad. El Centro Histórico de Salvador y la Costa del Descubrimiento son ejemplos de bienes reconocidos en Bahía. El Samba de Roda del Recôncavo, por su parte, representa una importante expresión del patrimonio cultural inmaterial.

Patrimonio material e inmaterial de Bahía

El patrimonio material está formado por aquello que podemos ver y tocar: iglesias, conventos, fortalezas, casas, calles, plazas y documentos. Salvador posee una concentración extraordinaria de estos elementos, especialmente en áreas como el Pelourinho, el Carmo y Santo Antônio Além do Carmo.

El patrimonio inmaterial está relacionado con conocimientos, celebraciones, músicas, oficios, sabores y formas de expresión transmitidas entre generaciones. El oficio de las baianas de acarajé y el Samba de Roda del Recôncavo muestran que la cultura también vive en las personas y en sus prácticas cotidianas.

Proteger estas expresiones exige más que conservar fachadas. Es necesario valorar a quienes mantienen las tradiciones, garantizar espacios para su transmisión y enseñar a las nuevas generaciones por qué esas manifestaciones son importantes.

Conozca estos lugares en persona

Una visita guiada permite comprender Salvador más allá de sus postales. En el City Tour Histórico de Salvador, es posible conocer calles, plazas, iglesias y edificios que ayudan a interpretar la historia de la ciudad.

Para quienes desean profundizar en la arquitectura religiosa y en la relación entre fe, arte y sociedad, el tour de Patrimonio Religioso ofrece una mirada especial a los templos y espacios sagrados de Salvador.

Con un guía especializado, cada detalle adquiere contexto: una portada, una torre, una imagen religiosa o una plaza pueden revelar conflictos, transformaciones y formas de vida de diferentes épocas.

La educación patrimonial como herramienta de preservación

Para Roberto Pessoa, la preservación comienza con la educación. Los niños y jóvenes necesitan aprender que no se deben dañar las paredes, arrojar residuos en las calles ni tratar los monumentos como objetos sin valor.

La educación patrimonial también debe llegar a las familias, a las escuelas, a los comerciantes, a los organizadores de eventos y a los propios visitantes. Cuando una comunidad entiende el significado de un lugar, aumenta la posibilidad de que lo proteja.

El patrimonio puede ser un motor de turismo, empleo y generación de ingresos, pero solamente cuando su uso respeta sus límites. Restaurar, ocupar y activar los espacios históricos debe ir acompañado de planificación, mantenimiento y participación social.

Lo que Roberto Pessoa enseña sobre el patrimonio de Salvador

La principal lección de Roberto Pessoa es que preservar no significa congelar la ciudad. Significa mantener su identidad mientras se encuentran formas responsables de utilizar sus espacios.

El Centro Histórico necesita vida, pero no cualquier tipo de ocupación. Necesita actividades culturales bien organizadas, seguridad, limpieza, accesibilidad, educación y respeto por los residentes. También necesita que el visitante comprenda que está entrando en un lugar con siglos de historia.

Defender el patrimonio histórico y cultural de Salvador es defender la memoria de Bahía. Es reconocer la importancia de sus edificios, sus tradiciones y sus comunidades. Y es entender que el turismo solamente será sostenible cuando contribuya a conservar aquello que torna Salvador única.

Preguntas frecuentes sobre el patrimonio histórico y cultural de Salvador

¿El patrimonio histórico debe permanecer sin ningún tipo de uso?

No. Los espacios históricos necesitan ser utilizados para continuar vivos. La cuestión es garantizar un uso compatible con su conservación, con la seguridad de los visitantes y con la vida de la comunidad local.

¿Cuál es la diferencia entre patrimonio material e inmaterial?

El patrimonio material incluye edificios, monumentos, calles, plazas y objetos. El patrimonio inmaterial comprende tradiciones, músicas, celebraciones, conocimientos, oficios y prácticas culturales.

¿Cómo puede un turista contribuir a la preservación?

El visitante puede respetar las normas, no tocar ni dañar monumentos, evitar arrojar residuos, contratar guías especializados y valorar a las comunidades y tradiciones locales. Cada actitud responsable ayuda a proteger Salvador.

Para transformar esta lectura en experiencia, Roberto Pessoa, especialista en historia y cultura de Salvador, está disponible para tours privados en la ciudad.

Preguntas frecuentes

¿Por qué es importante preservar el patrimonio histórico de Salvador?
Porque el patrimonio conserva la memoria, la identidad y las expresiones culturales de la ciudad. También puede impulsar la educación, el turismo responsable y la economía local.
¿Qué significa que un inmueble o una manifestación cultural esté protegido?
Significa que existen normas y organismos responsables de preservar sus características históricas, arquitectónicas o culturales, evitando alteraciones y usos que provoquen su pérdida.
¿Qué instituciones protegen el patrimonio de Salvador?
Entre las principales instituciones están el IPHAN, en el ámbito federal, y el IPAC, en el ámbito estatal. La Unesco reconoce determinados bienes como Patrimonio Mundial.