El segundo jueves de enero
Cada año, en el segundo jueves de enero, Salvador se detiene. Miles de bahianas vestidas de blanco recorren los 8 kilómetros que separan la Igreja da Conceição da Praia de la Colina Sagrada del Bonfim, cargando jarras de cerámica llenas de agua perfumada.
Al llegar a las escaleras de la Igreja do Senhor do Bonfim, lavan los escalones en un ritual que mezcla devoción católica y tradición del candomblé. Es la Lavagem do Bonfim, una de las fiestas más antiguas y emblemáticas de Brasil.
Orígenes coloniales
La tradición se remonta al siglo XVIII, cuando los esclavizados que servían en la iglesia limpiaban el templo como parte de sus obligaciones. Con el tiempo, el gesto de lavar se transformó en ritual religioso, incorporando elementos de las religiones africanas.
El agua perfumada no es simple perfume — en el candomblé, las aguas aromáticas se usan en rituales de purificación. Las bahianas de blanco representan las hijas de santo de los terreiros, vestidas con las ropas rituales que se convirtieron en símbolo de Bahía.
La cinta del Bonfim
Ningún símbolo es más asociado a Salvador que la cinta del Bonfim. Atada en la muñeca con tres nudos — cada nudo un deseo — la cinta debe caer naturalmente para que los deseos se cumplan. Roberto Pessoa explica que la tradición tiene origen en las cintas votivas portuguesas, pero ganó en Bahía una dimensión completamente nueva al fusionarse con prácticas del candomblé.
El sincretismo en acción
Senhor do Bonfim está asociado a Oxalá, el mayor orixá del candomblé. La fiesta ocurre en enero, mes dedicado a Oxalá. Las bahianas cantan canciones que mezclan alabanzas católicas y saludos a los orixás.
Este sincretismo no fue accidental — fue una estrategia de supervivencia de los africanos esclavizados, que encontraron en los santos católicos correspondencias con sus orixás, preservando sus tradiciones bajo un barniz católico.
La fiesta hoy
La Lavagem do Bonfim es hoy Patrimonio Inmaterial de Bahía y atrae cientos de miles de personas. Más allá de la fiesta, es un momento de reflexión sobre la identidad bahiana — construida en la fusión de culturas, la resistencia y la fe que atraviesa siglos.