Las figuras silenciosas de las plazas
Salvador está salpicada de decenas de monumentos, estatuas, bustos y obeliscos esparcidos por sus plazas. La mayoría de las personas pasan frente a ellos sin saber quiénes son esas figuras de bronce o piedra. Roberto Pessoa les da voz.
El Monumento al Caboclo
En la Praça do Campo Grande, el Monumento al Caboclo es tal vez el más simbólico. La figura indígena pisando una serpiente representa la victoria del pueblo brasileño sobre la colonización portuguesa. Roberto explica la polémica elección del caboclo como símbolo — una figura indígena en una lucha trabada mayoritariamente por negros y mestizos.
Castro Alves en su plaza
El monumento a Castro Alves, obra del escultor italiano Pasquale de Chirico, retrata al poeta de pie con el brazo erguido en gesto de declamación — exactamente como lo describían sus contemporáneos.
Estatuas que pocos conocen
- El busto de Maria Quitéria en Lapinha
- El monumento a Zumbi dos Palmares en Liberdade
- La estatua de Tomé de Souza en la Praça Municipal
Monumentos que faltan
Roberto también reflexiona sobre las ausencias. ¿Dónde están los monumentos a las mujeres negras que construyeron Salvador? ¿A las bahianas de acarajé? ¿A los maestros de capoeira? Las estatuas de una ciudad revelan tanto por lo que muestran como por lo que esconden.